Translate

miércoles, 17 de febrero de 2016

ECHARLE (O CARGARLE) EL MUERTO A ALGUIEN

http://img.desmotivaciones.es/201105/echar_las_culpas_a_un_peluche.jpg
Echar o cargarle  el muerto a alguien significa eludir la responsabilidad de haber hecho algo echándole la culpa o responsabilizando a alguien que realmente es inocente, librán- dote así de las consecuencias directas o indirectas del hecho. La persona acusada, se dice que “carga con el muerto”. 

Esta frase es bastante utilizada y se puede aplicar en muchas situaciones cotidianas. El hecho cometido no necesariamente tiene que ser algo ilegal como sus orígenes.  

El origen de esta frase se remonta a la época medieval. Durante la edad media existía una ley, según la cual, cuando dentro de los límites de una ciudad o pueblo aparecía el cadáver de una persona con evidencias de haber sido asesinada y las autoridades no podían determinar quién había sido el autor del crimen, los habitantes de la localidad debían pagar una multa, denominada “homicidium”. Para evitar el pago de esa multa, era frecuente que los lugareños, cuando se encontraban en tal situación, y antes de que las autoridades lo descubrieran, ocultaran el cuerpo y lo transportaran sigilosamente a una localidad cercana. De esta manera, le “echaban el muerto” al pueblo vecino, lo que equivalía a cargar a los habitantes del otro pueblo con la responsabilidad del crimen, haciendo, por lo tanto, que pagaran la multa correspondiente en caso de que el verdadero autor no fuera descubierto. Con el tiempo, el dicho comenzó a aplicarse, en sentido figurado, como equivalente de descargar sobre otro la culpa por algún delito o falta cometida.

Veamos algunos ejemplos:
La policía, incapaz de conseguir al autor de un crimen, decide echarle el muerto a un drogadicto con antecedentes por agresión.
Un político comete un fraude y cuando se ve descubierto culpa a su ayudante o al tesorero.
Dos niños están jugando a la pelota y el mayor lanza la pelota y rompe un cristal. Cuando sale el dueño de la casa, el niño culpa al más pequeño de haber roto el cristal.
Una persona corre un rumor o un chisme sobre otra y cuando la persona agraviada se lo reclama, dice que no ha sido ella y culpa a otra persona.
La madre hace unas galletas y las deja encima de la mesa para que se enfríen. Los niños se comen unas cuantas y cuando la madre pregunta quién se ha comido las galletas, todos miran al gato.  Donde hay niños, perros y gatos ya se sabe quién cargará con el muerto.

BIBLIOGRAFIA
http://www.erroreshistoricos.com/curiosidades-historicas/costumbres/1790-el-origen-de-algunos-dichos-populares-espanoles-parte-ii.html
http://www.lasfrasesparahoy.com/rec/frorigen016.htm
Martínez L., J.A. y A. Myre J. Jørgensen. 2009. Diccionario de expresiones y locuciones del español. Ediciones de la Torre.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por participar en esta página