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domingo, 20 de noviembre de 2016

SENTARSE A LA MESA O SENTARSE EN LA MESA


http://ecnazareno.blogspot.com.es
Hace unos días corregí un texto en español escrito por un amigo francés. Él había escrito: Nos  sentamos  a  una  mesa  a  platicar (¡mi amigo habla español con acento mexicano!); y entre mis correcciones le sugerí escribir:  Nos sentamos en una mesa a platicar. Sorprendido por mi corrección me preguntó que por qué había cambiado la preposición a por en y que él pensaba que "sentarse en una mesa" significaba sentarse encima de una mesa.

http://cocinaiarte.blogspot.com.es/2012/10/bien-sentada.html
Si bien es cierto que en sentido estricto sentarse en una mesa significa sentarse encima de la misma, esta construcción es equivalente a sentarse frente a una mesa. De hecho, si usamos los artículos indeterminados un o una p.ej. “sentarse a una mesa” suena mal a oídos de un hispanohablante (¡o al menos a los míos!), no así si usamos el artículo determinado la -sentarse a la mesa- lo cual suena perfectamente normal. Y precisamente fue esto lo que me llevó a corregir la frase de mi amigo.  

Veamos lo que dice la RAE al respecto en el diccionario panhispánico de dudas:
“Aunque, en sentido recto, sentarse en la mesa significa ‘acomodarse encima de ella’, esta expresión funciona también como equivalente de sentarse a la mesa, locución fija que significa ‘sentarse frente a una mesa para comer, negociar, etc.’; así, son perfectamente correctos ejemplos como los siguientes: «Andrés regresó a sentarse en la mesa que compartíamos con los consuegros» (Mastretta Vida [Méx. 1990]); «De nuevo se volverán a sentar en la mesa de negociaciones empresarios y trabajadores» (País [Esp.] 31.8.77). Es más, cuando el sustantivo mesa lleva elementos especificativos lo normal es usar la preposición en: Se sentó en la mesa del fondo y pidió el menú; Para desayunar me siento siempre en la mesa que está junto a la ventana, etc.”

    Pero, si lo que queremos decir es precisamente que nos sentamos encima de la mesa ¿Cómo podemos decirlo sin que se preste a confusión? Pues es muy sencillo: Si el contexto es claro, podríamos decir "nos sentamos en la mesa". Si el contexto no está muy claro podríamos ser más precisos y decir "nos sentamos encima de la mesa". En este último caso no es posible otra interpretación. El perro de la foto parece que está cómodo sentado encima de la mesa, aunque quizá a su dueño no le haga mucha gracia.

Referencias:

miércoles, 26 de octubre de 2016

POR Y PARA

En entradas anteriores estudiamos las preposiciones por y para por separado, indicando en cada caso los diferentes usos de estas preposiciones. En esta oportunidad vamos a ver algunos ejemplos de cómo puede cambiar el significado de una oración cuando cambiamos una preposición por la otra.
1.- Iba por Cádiz cuando recibí la noticia.
 Iba para Cádiz cuando recibí la noticia.
La primera frase significa que iba a otro sitio (no a Cádiz), pero que para llegar a mi destino pasaba por Cádiz, donde me encontraba en ese momento. La segunda frase significa que mi destino era Cádiz, iba camino de Cádiz.

2.- Compré este pantalón por ti.
 Compré este pantalón para ti.
En la primera oración se indica quién es el causante o el motivo por el que compré el pantalón. En la segunda se indica para quién es el pantalón.

3.- Este cuadro fue pintado por Miguel Ángel.
 Este cuadro fue pintado para Miguel Ángel.
La primera oración indica que Miguel Ángel fue el pintor, la persona que pintó el cuadro. La segunda oración indica que el cuadro (pintado por alguien más) era para Miguel Ángel.

4.- Me dio 60 mil euros por la casa.
 Me dio 60 mil euros para la casa.
La primera oración indica que a cambio de mi casa me dio 60 mil euros, es decir, compró mi casa por ese precio. La segunda oración indica que me dio esa cantidad para gastarlo en la casa (hacer reformas, pagar la hipoteca o cualquier otro gasto).

5.- Mi hermano trabajó por mí.
 Mi hermano trabajó para mí.
La primera oración indica que el motivo para que mi hermano trabajara fui yo, lo hizo por mí, para complacerme o porque yo necesitaba que lo hiciera. En la segunda oración indica que yo era su jefe, trabajaba en un negocio de mi propiedad o bajo mi mando.

       6.- Pedro consiguió la beca por su trabajo.
        Pedro consiguió la beca para su trabajo.
En la primera oración se entiende que Pedro ha recibido una beca como premio y reconocimiento a un trabajo ya realizado y finalizado. Mientras que en la segunda oración, la beca recibida, se dedicará a la realización del trabajo a realizar o que  aún no ha terminado (Para cubrir cualquier tipo de gastos relacionado con el trabajo: publicidad,  material, viajes…).

       7.- La policía vino por su confesión. 
        La policía vino para su confesión.
En la primera oración se manifiesta la intervención de la policía después que un delincuente se haya confesado culpable de haber realizado algún acto delictivo, mientras que en la segunda oración interviene la policía para obtener del sospechoso la confesión de la autoría del mismo.

       8.- Francisco  vive  por su familia.
        Francisco vive  para su familia.
En la primera oración Francisco vive gracias a la ayuda recibida por parte de su familia por motivos que pueden ser: económicos,  de enfermedad….  Y en la segunda oración se refleja la disposición y dedicación que Francisco tiene en satisfacer todas las necesidades de su familia y los cuidados que ésta requiera.

       9.- El niño sonríe por su abuelo.
        El niño sonríe para su abuelo.
En la primera oración el niño sonríe por causa del abuelo que quizás le ha hecho reír con alguna broma, le ha dado un beso….. y el niño le responde de esa manera. En la segunda oración es el propio niño el que dedica una sonrisa por iniciativa propia a su abuelo.

       10.- Esta obra fue hecha por y para artistas.
En este caso, hemos usado las dos preposiciones y la frase viene a decir que los creadores de la obra eran artistas y que los beneficiarios (los que la recibirían) también eran artistas.

Existen muchos más ejemplos en los que el uso de por o para cambia el sentido de una frase y seguro que alguno de vosotros os habéis encontrado con alguno durante vuestro aprendizaje del español.

domingo, 25 de septiembre de 2016

USOS DE LA PREPOSICIÓN “POR”

En una entrada anterior vimos los usos de la preposición para. En esta ocasión estudiaremos los usos de “por”. Estas preposiciones son siempre motivo de confusión y en algunas situaciones el uso de una u otra puede causar un cambio en el sentido en la oración.

Usamos “por” en las siguientes situaciones:

 1.- Indica la causa o motivo.
Cerrado por vacaciones.
Ocurrió por azar.
Eso te pasa por confiado.
Lo multaron por conducir borracho.
Fue condenado por robo.
Tengo curiosidad por saber la verdad.

2.- Delante del nombre de un lugar o ciudad, indica el tránsito o paso por el lugar indicado o la localización aproximada.
Fui a Madrid por Jaen  (pasé por allí).
José está por Madrid.
Cádiz está por el sur.
Por la costa hay pueblos muy bonitos.

3.- Denota parte o lugar concretos.
María me cogió por el brazo.

4.- Denota el medio de ejecutar algo.
Hablé con él por teléfono.
Viajaré por avión.
Recibí el documento por correo electrónico.

5.- Denota el modo de ejecutar algo.
La boda se celebró por todo lo alto.
Hazlo por las buenas.
Estudio español por mi cuenta.
Lo hizo por voluntad propia.

6.- Denota precio o cuantía.
Pedro vende su ordenador por 150 euros.
Compré un reloj por 80 euros.

7.- Indicar un periodo de tiempo.
Nos quedamos en Vigo por seis semanas.
Estuvimos en Almuñécar por sólo un día.
Los moros estuvieron en España por 781 años.
Estudié en Woodward  por 10 meses.
Viviré en Chile por 2 años.

8.- Indicar la parte del día.
Sí, he estado allí, pero no vi nada porque pasé por la noche.
Por las tardes solían tomar el té.
Estaremos en casa por la tarde.
Haré la tarea por la noche.
Mi amiga y yo salimos a correr por las mañanas.

9.- Denota multiplicación de números.
Seis por cuatro son veinticuatro.

10. Con el significado de “a través de (pasando de un lado al otro).
El ladrón entró por la ventana.
Salimos por la puerta trasera.

11.- Con “qué” para preguntar la causa o motivo de algo.
¿Por qué te fuiste sin avisar?
No entiendo por qué le tengo tanto miedo a las arañas.

12.- Junto con “si” con el significado de “por si acaso”.
He venido por si me necesitabas.
Por si no vuelvo temprano he dejado la cena lista.

13.- Indica el agente en las oraciones en pasiva.
Esta carretera fue construida por el gobierno anterior.
Ese cuadro fue pintado por Salvador Dalí.

14.- Delante de los nombres de tiempo, determinándolo.
Luis siempre viene por Navidad.
Por San Juan. Por agosto.

15.- Junto con algunos nombres, denota que se da o reparte con igualdad algo, sobre todo al expresar medidas o proporciones.
Tocamos a euro por persona.
La cena costó 30 euros por pareja.
El salario por mes es de unos 1000 euros.
Iban a más de 140 kilómetros por hora.

16.- En clase o calidad de.
La recibió por esposa.

17.- A favor o en defensa de alguien o de algo.
Por él daré la vida.
Ella siente mucho amor por los animales.
La cruz roja trabaja por los refugiados.

18.- En nombre de otra persona, en lugar de, en sustitución de alguien o algo:
No hables por nosotros, habla por ti.
¿Puedes llevar estas cajas por nosotros?
Tiene sus maestros por padres.

19.- Con ciertos infinitivos, denota la acción futura o inmediata de estos verbos.
María está por venir.
Los invitados están por llegar.
La sala está por barrer.

20.- Denota idea de compensación, equivalencia o cambio de una cosa por otra.
Me dio 20 euros por las molestias causadas.
Te daré cinco dólares por el libro.
Gracias por la ayuda.
Te cambio mi coche por tu furgoneta.

21.- En lugar de la preposición a y el verbo traer, buscar, comprar u otro.
Ve al supermercado por los jugos.
Pasarán por ti a las ocho de la mañana.
Ven por nosotros a las seis de la tarde.

22.- En juicio u opinión de.
Lo tienen por santo, pero es un demonio.
Me toman por tonto.

23.- con el significado de “sin (con idea de carencia o falta).
Está todo por hacer.
Quedaron diez plazas por cubrir.

24.- Con ciertos infinitivos, con el significado de “para”.
Por no equivocarse casi no habla.

25.- Detrás de un verbo, y delante del infinitivo de ese mismo verbo, denota falta de utilidad.
Comer por comer.
Barrió por barrer.
Lo está planchando por planchar.

26.- Precedida de no, o seguida de un adjetivo o un adverbio y de que, tiene valor concesivo.
No por mucho madrugar amanece más temprano.
Por atrevido que sea no lo hará.

Referencia: http://dle.rae.es/?w=diccionario

martes, 23 de agosto de 2016

RESEÑA DE LA NOVELA “EL AMANTE JAPONÉS” DE LA ESCRITORA ISABEL ALLENDE

Reseña hecha por Jean-Claude

Al terminar de leer "el amante japonés" quedé algo decepcionado. Con sus anteriores novelas, Isabel Allende nos había mimado con momentos desgarradores pero con esta no tuve esa misma sensación.

Al presentar su última novela,  Isabel Allende nos dice que se trata de una historia de amor. Bueno, en este renglón, esta autora nos había deparado  obras como "la hija de la fortuna" o " la suma de los días" en las cuales su exploración del corazón humano nos hacía estremecer. En el amante japonés, hasta el momento en el que Alma e Ichimei hacen el amor en el mugroso motel en donde se citan, nos deja de piedra o por lo menos así me dejó a mí.

El marco de la novela es un hogar de ancianos ubicado cerca de San Francisco en donde se ha refugiado Alma Belasco, de ochenta y tantos años. Podía haberse quedado en la mansión de la familia pero quiso escabullirse del entorno familiar.

La autora describe los varios huéspedes que la rodean y entre los protagonistas trabaja Irina, una joven inmigrante oriunda de Moldavia.  Alma la contrata como secretaria para poner en orden todos sus recuerdos y papeles con miras a escribir su biografía  y, poco a poco, Irina descubre el pasado de Alma y así la autora nos desvela la vida de la anciana.

A principios de la Segunda Guerra Mundial,  en Polonia,  sus padres mandan a Alma a San Francisco con unos parientes que viven ahí. A los nueve años, Alma se siente muy sola  en un mundo totalmente ajeno. Al poco tiempo, hace buenas migas con el hijo del jardinero, Ichimei, algo menor que ella. Sigue un paréntesis entre los años 1942-1944, durante los cuales los americanos de origen nipón quedaron presos en campos de concentración y Alma e Ichimei pierden el contacto. La descripción de la vida en los dichosos campos es interesante pero muy larga a mi parecer.

Luego, Alma se casa con su primo carnal, lleva su casa y educa a su prole. Al retirarse en el hogar "Lark House", Alma entrega a Irina un montón de papeles y documentos entre los cuales Irina encuentra una foto de un  joven japonés.

A veces, Irina llega a la habitación de Alma y sólo encuentra una nota de Alma diciendo que estará ausente unos días. Todos se preguntan a donde se va durante esas escapaditas....

Lo bueno es que Irina también maneja sus cuentas y por los recibos descubre el pastel, Alma sigue viendo a su amor de siempre, el mismo Ichimei.

Una cosa en la cual personalmente me he fijado es que la novela por su índole es el resultado del destierro, tal como lo ha conocido la autora que tuvo que dejar Chile para vivir en los EE UU. Los protagonistas, tanto Alma, como Ichimei o Irina son inmigrantes apartados de sus raíces.

La autora destaca con acierto las diferencias  entre los personajes llegados de horizontes tan distintos,  pero ese amor imposible entre Alma e Ichimei  suena demasiado a Romeo y Julieta y hace que el tema parezca algo trillado.

El libro se parece más a una narración que a una novela. Los diálogos son pocos y carecen de las "chispas" y del brillo  a los cuales Isabel Allende   nos  tenía acostumbrados.

El libro es fácil de leer y conviene como lectura veraniega, pero no es la novela que engancha a uno y que no se puede dejar por querer saber lo que va a suceder luego.

sábado, 23 de julio de 2016

USOS DE LA PREPOSICIÓN “PARA”

Las preposiciones son siempre un dolor de cabeza para los que aprendemos idiomas. Da igual si estás aprendiendo inglés, francés, alemán, español o cualquier otra lengua que tenga preposiciones.  En el caso del español, las preposiciones por y para siempre causan confusión y traumas entre los que aprenden nuestra lengua. Ambas preposiciones tienen distintos usos y como son tantos voy a tratarlas en entradas diferentes para luego más adelante intentar hacer una comparativa. Comenzaré con la preposición “para” ya que tiene muchos menos usos que la preposición “que”.

La preposición “para” es usada en las siguientes situaciones:

1.- Denota el fin o término a que se encamina una acción (propósito u objetivo).
Estuve en España para aprender español.
Estoy estudiando para un examen.
Para ganar dinero hay que trabajar mucho.
Este aparato es para moler carne.
Esta copa es para vino.