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jueves, 26 de enero de 2017

COMO DECLARARSE INOCENTE USANDO EL IDIOMA

     En el idioma español es muy fácil evadir la responsabilidad de un hecho, o al menos, minimizar nuestra culpabilidad en relación con el mismo; basta con cambiar la estructura de la frase y como por arte de magia toda responsabilidad desaparece, aunque también podemos llegar a declararnos culpables pero sin premeditación. Veamos algunos ejemplos:

1.- Perdí la cartera. En esta frase estoy asumiendo que he perdido la cartera por un descuido y por tanto es mi culpa.
 Se me perdió la cartera. Aquí hay un pequeño matiz en relación con la frase anterior. Es obvio que la cartera ha desaparecido pero no soy el culpable, ha ocurrido sin que yo lo quisiera o tuviera culpa en ello y por tanto descargo parte de la culpa en un hecho fortuito o la mala fortuna.
 Se perdió la cartera. Aquí ya declaro que no he tenido nada que ver, la cartera se perdió sola, no soy culpable ni por acción ni por descuido. Vamos que no ha sido culpa mía.

Veamos otros ejemplos:

2.- Rompí una copa (soy el culpable).
 Se me rompió una copa (ha sido un accidente, ha sido sin querer).
 Se rompió una copa (no he tenido nada que ver. Se cayó sola, el viento la tiró o quizá el perro -donde hay niños sobre todo si aún no saben hablar y perros siempre los pobres reciben las culpas-).

3.- Estaba cocinando y quemé una sartén (mea culpa)
 Estaba cocinando y se me quemó una sartén (no fue mi intención. Algo me entretuvo y no me di cuenta).
Estaba cocinando y se quemó una sartén. (no he sido yo, me distancio del hecho. Quizá la cocina está estropeada y quema las sartenes).

4.- Derramé un poco de refresco en el suelo que acabas de limpiar (he sido yo, si me riñes me lo merezco por patoso).
Se me derramó un poco de refresco en el suelo que acabas de limpiar (ha sido sin querer, me tropecé con algo).
Se derramó un poco de refresco en el suelo que acabas de limpiar (ha sido un hecho fortuito, nadie tiene la culpa, no me riñas).

     Ya sabéis, cuando queráis declararos inocentes de un hecho, solo tenéis que usar el lenguaje de manera adecuada y distanciaros del hecho haciendo la frase impersonal. Claro, que si además de distanciaros del mismo, ponéis cara de pena, seréis más convincentes. Jajajaja.
Hasta la próxima

domingo, 18 de diciembre de 2016

MONTAR UN POLLO

Tomado de: Sánchez y Guerrier. 2014. Ver referencias
    La idea de escribir esta entrada surgió hace unos días cuando mi hija mayor me contaba que había ido al médico con los niños. El mayor, que tiene solo dos años, estaba un poco resfriado y, como todos los niños a esa edad cuando no se sienten bien, él solo quería estar pegado a su madre y recibir toda su atención. Cuando le pregunté a mi hija qué le había dicho el médico me comentó: “no me enteré bien de lo que me dijo porque el niño montó un pollo en el consultorio”.

    Cualquiera que oiga esta expresión sin ser español (y digo sin ser español porque para los latinoamericanos de habla castellana tampoco tendría mucho sentido) podría pensar que la persona que monta el pollo está en la cocina intentado guisar un pollo o hacer una sopa de pollo, o como en la ilustración, intentando armar un pollo de juguete siguiendo un dibujo con las instrucciones, lo cual según el contexto podría ser una interpretación válida.

    Si bien es cierto que la palabra “pollo” tiene como definición principal la de “cría de un ave y en especial de la gallina” o “gallo o gallina joven”, otra de las definiciones de pollo que recoge el diccionario de la RAE es “lio, escándalo” por lo que montar un pollo también significa “montar un escándalo”.

    El origen de la locución “montar un pollo”  parece provenir de la palabra “poyo” (del latín “podium”), un banco de piedra que, arrimado a la pared, acostumbra colocarse junto a la puerta o las ventanas de las casas de los pueblos. Se denominaba de esta manera en el siglo XIX al podio o pedestal del que se valían algunos oradores en las plazas concurridas para pronunciar discursos. La persona que iba a dar el discurso “montaba su pódium” y se subía al mismo para estar en una posición más visible al público que le escuchaba. Como los discursos frecuentemente eran sobre política, y los oradores atacaban a los del partido contrario, normalmente terminaban en encendidas discusiones y polémicas e incluso en peleas. De ahí que “montar un pollo” fuera asociándose con la idea de “montar un escándalo o una pelea”.

    Así, no es extraño escuchar cosas como:
-          El jefe me montó un  pollo por llegar tarde.
-          Mis padres montaron un pollo delante de mis amigos por no haber avisado que llegaría tarde.
-          En la esquina de mi casa se montó un pollo anoche.
-          Después de la intervención del último orador, se montó un pollo en el auditorio.

Referencias:
Sánchez, D. y H. Guerrier. 2014. Con dos huevos. 4ª edición. Ed. Astiberri.
http://www.fundeu.es/consulta/se-monto-un-poyo-13098/

domingo, 20 de noviembre de 2016

SENTARSE A LA MESA O SENTARSE EN LA MESA


http://ecnazareno.blogspot.com.es
Hace unos días corregí un texto en español escrito por un amigo francés. Él había escrito: Nos  sentamos  a  una  mesa  a  platicar (¡mi amigo habla español con acento mexicano!); y entre mis correcciones le sugerí escribir:  Nos sentamos en una mesa a platicar. Sorprendido por mi corrección me preguntó que por qué había cambiado la preposición a por en y que él pensaba que "sentarse en una mesa" significaba sentarse encima de una mesa.

http://cocinaiarte.blogspot.com.es/2012/10/bien-sentada.html
Si bien es cierto que en sentido estricto sentarse en una mesa significa sentarse encima de la misma, esta construcción es equivalente a sentarse frente a una mesa. De hecho, si usamos los artículos indeterminados un o una p.ej. “sentarse a una mesa” suena mal a oídos de un hispanohablante (¡o al menos a los míos!), no así si usamos el artículo determinado la -sentarse a la mesa- lo cual suena perfectamente normal. Y precisamente fue esto lo que me llevó a corregir la frase de mi amigo.  

Veamos lo que dice la RAE al respecto en el diccionario panhispánico de dudas:
“Aunque, en sentido recto, sentarse en la mesa significa ‘acomodarse encima de ella’, esta expresión funciona también como equivalente de sentarse a la mesa, locución fija que significa ‘sentarse frente a una mesa para comer, negociar, etc.’; así, son perfectamente correctos ejemplos como los siguientes: «Andrés regresó a sentarse en la mesa que compartíamos con los consuegros» (Mastretta Vida [Méx. 1990]); «De nuevo se volverán a sentar en la mesa de negociaciones empresarios y trabajadores» (País [Esp.] 31.8.77). Es más, cuando el sustantivo mesa lleva elementos especificativos lo normal es usar la preposición en: Se sentó en la mesa del fondo y pidió el menú; Para desayunar me siento siempre en la mesa que está junto a la ventana, etc.”

    Pero, si lo que queremos decir es precisamente que nos sentamos encima de la mesa ¿Cómo podemos decirlo sin que se preste a confusión? Pues es muy sencillo: Si el contexto es claro, podríamos decir "nos sentamos en la mesa". Si el contexto no está muy claro podríamos ser más precisos y decir "nos sentamos encima de la mesa". En este último caso no es posible otra interpretación. El perro de la foto parece que está cómodo sentado encima de la mesa, aunque quizá a su dueño no le haga mucha gracia.

Referencias:

miércoles, 26 de octubre de 2016

POR Y PARA

En entradas anteriores estudiamos las preposiciones por y para por separado, indicando en cada caso los diferentes usos de estas preposiciones. En esta oportunidad vamos a ver algunos ejemplos de cómo puede cambiar el significado de una oración cuando cambiamos una preposición por la otra.
1.- Iba por Cádiz cuando recibí la noticia.
 Iba para Cádiz cuando recibí la noticia.
La primera frase significa que iba a otro sitio (no a Cádiz), pero que para llegar a mi destino pasaba por Cádiz, donde me encontraba en ese momento. La segunda frase significa que mi destino era Cádiz, iba camino de Cádiz.

2.- Compré este pantalón por ti.
 Compré este pantalón para ti.
En la primera oración se indica quién es el causante o el motivo por el que compré el pantalón. En la segunda se indica para quién es el pantalón.

3.- Este cuadro fue pintado por Miguel Ángel.
 Este cuadro fue pintado para Miguel Ángel.
La primera oración indica que Miguel Ángel fue el pintor, la persona que pintó el cuadro. La segunda oración indica que el cuadro (pintado por alguien más) era para Miguel Ángel.

4.- Me dio 60 mil euros por la casa.
 Me dio 60 mil euros para la casa.
La primera oración indica que a cambio de mi casa me dio 60 mil euros, es decir, compró mi casa por ese precio. La segunda oración indica que me dio esa cantidad para gastarlo en la casa (hacer reformas, pagar la hipoteca o cualquier otro gasto).

5.- Mi hermano trabajó por mí.
 Mi hermano trabajó para mí.
La primera oración indica que el motivo para que mi hermano trabajara fui yo, lo hizo por mí, para complacerme o porque yo necesitaba que lo hiciera. En la segunda oración indica que yo era su jefe, trabajaba en un negocio de mi propiedad o bajo mi mando.

       6.- Pedro consiguió la beca por su trabajo.
        Pedro consiguió la beca para su trabajo.
En la primera oración se entiende que Pedro ha recibido una beca como premio y reconocimiento a un trabajo ya realizado y finalizado. Mientras que en la segunda oración, la beca recibida, se dedicará a la realización del trabajo a realizar o que  aún no ha terminado (Para cubrir cualquier tipo de gastos relacionado con el trabajo: publicidad,  material, viajes…).

       7.- La policía vino por su confesión. 
        La policía vino para su confesión.
En la primera oración se manifiesta la intervención de la policía después que un delincuente se haya confesado culpable de haber realizado algún acto delictivo, mientras que en la segunda oración interviene la policía para obtener del sospechoso la confesión de la autoría del mismo.

       8.- Francisco  vive  por su familia.
        Francisco vive  para su familia.
En la primera oración Francisco vive gracias a la ayuda recibida por parte de su familia por motivos que pueden ser: económicos,  de enfermedad….  Y en la segunda oración se refleja la disposición y dedicación que Francisco tiene en satisfacer todas las necesidades de su familia y los cuidados que ésta requiera.

       9.- El niño sonríe por su abuelo.
        El niño sonríe para su abuelo.
En la primera oración el niño sonríe por causa del abuelo que quizás le ha hecho reír con alguna broma, le ha dado un beso….. y el niño le responde de esa manera. En la segunda oración es el propio niño el que dedica una sonrisa por iniciativa propia a su abuelo.

       10.- Esta obra fue hecha por y para artistas.
En este caso, hemos usado las dos preposiciones y la frase viene a decir que los creadores de la obra eran artistas y que los beneficiarios (los que la recibirían) también eran artistas.

Existen muchos más ejemplos en los que el uso de por o para cambia el sentido de una frase y seguro que alguno de vosotros os habéis encontrado con alguno durante vuestro aprendizaje del español.

domingo, 25 de septiembre de 2016

USOS DE LA PREPOSICIÓN “POR”

En una entrada anterior vimos los usos de la preposición para. En esta ocasión estudiaremos los usos de “por”. Estas preposiciones son siempre motivo de confusión y en algunas situaciones el uso de una u otra puede causar un cambio en el sentido en la oración.

Usamos “por” en las siguientes situaciones:

 1.- Indica la causa o motivo.
Cerrado por vacaciones.
Ocurrió por azar.
Eso te pasa por confiado.
Lo multaron por conducir borracho.
Fue condenado por robo.
Tengo curiosidad por saber la verdad.

2.- Delante del nombre de un lugar o ciudad, indica el tránsito o paso por el lugar indicado o la localización aproximada.
Fui a Madrid por Jaen  (pasé por allí).
José está por Madrid.
Cádiz está por el sur.
Por la costa hay pueblos muy bonitos.

3.- Denota parte o lugar concretos.
María me cogió por el brazo.

4.- Denota el medio de ejecutar algo.
Hablé con él por teléfono.
Viajaré por avión.
Recibí el documento por correo electrónico.

5.- Denota el modo de ejecutar algo.
La boda se celebró por todo lo alto.
Hazlo por las buenas.
Estudio español por mi cuenta.
Lo hizo por voluntad propia.

6.- Denota precio o cuantía.
Pedro vende su ordenador por 150 euros.
Compré un reloj por 80 euros.

7.- Indicar un periodo de tiempo.
Nos quedamos en Vigo por seis semanas.
Estuvimos en Almuñécar por sólo un día.
Los moros estuvieron en España por 781 años.
Estudié en Woodward  por 10 meses.
Viviré en Chile por 2 años.

8.- Indicar la parte del día.
Sí, he estado allí, pero no vi nada porque pasé por la noche.
Por las tardes solían tomar el té.
Estaremos en casa por la tarde.
Haré la tarea por la noche.
Mi amiga y yo salimos a correr por las mañanas.

9.- Denota multiplicación de números.
Seis por cuatro son veinticuatro.

10. Con el significado de “a través de (pasando de un lado al otro).
El ladrón entró por la ventana.
Salimos por la puerta trasera.

11.- Con “qué” para preguntar la causa o motivo de algo.
¿Por qué te fuiste sin avisar?
No entiendo por qué le tengo tanto miedo a las arañas.

12.- Junto con “si” con el significado de “por si acaso”.
He venido por si me necesitabas.
Por si no vuelvo temprano he dejado la cena lista.

13.- Indica el agente en las oraciones en pasiva.
Esta carretera fue construida por el gobierno anterior.
Ese cuadro fue pintado por Salvador Dalí.

14.- Delante de los nombres de tiempo, determinándolo.
Luis siempre viene por Navidad.
Por San Juan. Por agosto.

15.- Junto con algunos nombres, denota que se da o reparte con igualdad algo, sobre todo al expresar medidas o proporciones.
Tocamos a euro por persona.
La cena costó 30 euros por pareja.
El salario por mes es de unos 1000 euros.
Iban a más de 140 kilómetros por hora.

16.- En clase o calidad de.
La recibió por esposa.

17.- A favor o en defensa de alguien o de algo.
Por él daré la vida.
Ella siente mucho amor por los animales.
La cruz roja trabaja por los refugiados.

18.- En nombre de otra persona, en lugar de, en sustitución de alguien o algo:
No hables por nosotros, habla por ti.
¿Puedes llevar estas cajas por nosotros?
Tiene sus maestros por padres.

19.- Con ciertos infinitivos, denota la acción futura o inmediata de estos verbos.
María está por venir.
Los invitados están por llegar.
La sala está por barrer.

20.- Denota idea de compensación, equivalencia o cambio de una cosa por otra.
Me dio 20 euros por las molestias causadas.
Te daré cinco dólares por el libro.
Gracias por la ayuda.
Te cambio mi coche por tu furgoneta.

21.- En lugar de la preposición a y el verbo traer, buscar, comprar u otro.
Ve al supermercado por los jugos.
Pasarán por ti a las ocho de la mañana.
Ven por nosotros a las seis de la tarde.

22.- En juicio u opinión de.
Lo tienen por santo, pero es un demonio.
Me toman por tonto.

23.- con el significado de “sin (con idea de carencia o falta).
Está todo por hacer.
Quedaron diez plazas por cubrir.

24.- Con ciertos infinitivos, con el significado de “para”.
Por no equivocarse casi no habla.

25.- Detrás de un verbo, y delante del infinitivo de ese mismo verbo, denota falta de utilidad.
Comer por comer.
Barrió por barrer.
Lo está planchando por planchar.

26.- Precedida de no, o seguida de un adjetivo o un adverbio y de que, tiene valor concesivo.
No por mucho madrugar amanece más temprano.
Por atrevido que sea no lo hará.

Referencia: http://dle.rae.es/?w=diccionario